S?bado, 04 de septiembre de 2010

El pitillal

Considerado el Tepito de Vallarta, lejos de ser una colonia conflictiva, su aspecto pueblerino distinguen a su gente por su historia.

El Pitillal ya no es el pueblo de anta?o, aqu?l del coquito de aceite, de los pitillos, de los hermosos zacatales, de la paz de la plaza; dej? de ser aquella delegaci?n que se fund? con familias de avecindados de los municipios serranos, ahora El Pitillal ha cambiado enormemente.
Mart?n Meza Sendiz, el cronista de El Pitillal, atestigua lo anterior y por ello recibi? de manos del p?rroco Jos? Agust?n Ibarr?a Parra un reconocimiento dentro del marco de las fiestas patronales de San Miguel Arc?ngel.
Con este motivo, aclara el homenajeado que esta distinci?n tiene su origen en la comunidad ejidal de El Coapinole y en el Sindicato de Filarm?nicos.
?Claro que soy parte de la historia de El Pitillal, aunque no nac? aqu?, aqu? he vivido desde 1932?. M?s de 60 a?os de recoger cada vestigio, cada progreso, cada cambio, cada modificaci?n de todo un pueblo que crece y crece como pocos pueblos en el pa?s.

El Coapinole. Ya celebr? m?s de cien a?os de su fundaci?n y lejos ha quedado aquel d?a que narra don Mart?n en sus ?Cr?nicas pitillalenses?, cuando don Miguel Sauceda le orden? a su administrador Miguel Agraz construir la hacienda El Coapinole a un lado del r?o, que tom? nombre del pueblo.
El nombre del pueblo, explica tambi?n don Mart?n Meza, naci? de la proliferaci?n entonces de una planta conocida como pitillos que crec?a a la orilla del r?o.
Tambi?n quedaron atr?s los d?as en que la parroquia ten?a techo de palapa. Hoy sus dos imponentes campanas suenan a los cuatro vientos y anuncian la llegada de la peregrinaci?n.

Fervor religioso. Un carro aleg?rico muestra al frente el cuadro donde el Arc?ngel San Miguel derrota al Diablo y lo arroja al infierno. En la parte de atr?s, o contraportada, el carro muestra a Jes?s, Rey del Universo, que auxilia a L?zaro herido y minusv?lido.
Es precedido el carro por cerca de treinta danzantes con indumentaria prehisp?nica. Atr?s, las bandas de guerra hacen imponente la procesi?n.
Los habitantes de El Pitillal salen alegres a las calles o toman lugar en las terrazas de sus casas, desde donde aplauden y gritan vivas a los que participan en la manifestaci?n religiosa.

Las calles est?n rebosantes de gente. Los veh?culos no tienen por d?nde circular y las pocas rutas de urbanos que brindan servicio hacia el centro de Puerto Vallarta tienen que ser desviadas hasta el Infonavit o hasta La Higuera y por momentos parece que no tienen salida.
Pero en la plaza, cientos de habitantes se congregan alrededor de su santo patrono, que ha sido bajado de su estrado en el templo, a un templo improvisado a media calle, y a un lado de la plaza.

Mientras algunas familias emprenden el camino de regreso, otras m?s, por el contrario, caminan con entusiasmo hacia la plaza. Jovencitas bien emperifolladas, con entallados pantalones o con vestidos de corta falda, con peinados de moda y dispuestas casi a todo.
Bajan de El Coapinole, de la colonia El Calvario o de la colonia El Toro, por la avenida 16 de Septiembre o de la ex hacienda de El Pitillal, o por La Bobadilla, por todas las calles la gente confluye hacia la plaza y apenas llegan a tiempo para presenciar la quema del castillo.

Alegr?a. Y tras los fuegos artificiales, llega la hora del baile. El esperado baile y con un grupo de El Pitillal, del que fuera iniciador el propio don Mart?n Meza Sendiz, que aunque hoy es silente como Beethoven, hace a?os fue m?sico y form? parte de esta banda.
Las calles alredor de la parroquia muestran un aspecto inusual a las 12 de la noche, los taqueros tienen tanta clientela como nunca, igual que los vendedores de aguas frescas, los vendedores de frituras y chucher?as. Y es que como dice don Mart?n Meza, El Pitillal se ha convertido en la delegaci?n m?s importante de las cuatro del municipio de Puerto Vallarta. ?Ha cambiado totalmente, porque el pueblito que yo narro en mis cr?nicas era un pueblito tranquilo y hoy en d?a se ha vuelto un pueblo de una vida muy agitada, como resultado de lo que yo he dado en llamar el boom pitillalense?.

Mujeres hermosas caracterizan el poblado, los hombres buscan pareja y las mujeres encuentran el romanticismo en la plaza principal demostrando su belleza y alegria.


Tags: Pitillal, Coapinole

Publicado por yelapa @ 14:05
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