Domingo, 04 de julio de 2010

El tuito

Llegamos hace cuatro horas desde Puerto Vallarta a El Tuito, su nombre significa "lugar de belleza".?

Y aunque la leyenda del "Toro que bufa" nos deja un poco nerviosos Don Tino, nuestro anfitri?n y due?o de la Hacienda El Divisadero, r?e y nos dice que el miedo se quita con un copet?n. "S?ganme, les voy a presentar a mi amiga Virginia C?rdenas, ella hace el queso copet?n".

Su f?brica est? instalada en el peque?o patio de su casa. Para hacer el queso trae la leche del rancho Pino Su?rez que est? a una hora de camino. Elabora queso panela, reques?n y cotija, pero su especialidad es el copet?n, que es un queso fresco.?

"Se le llama as? porque tiene un mo?ito en su punta, se forma por la posici?n en la que los dej? para secar. La gente de El Tuito no me los compra si no tienen su copete".?

Al d?a hace hasta 150. Un copet?n de 600 gramos cuesta 45 pesos.?

"En mi familia hacer queso es como aprender a caminar". Tenemos 45 a?os de tradici?n", y Virginia?, para que le crea, me muestra una artesa que tiene 40 a?os.?

La artesa es un caj?n de madera que se utiliza para amasar el queso.

"Pero basta de tanto hablar, mejor abre la boca", me dice mientras me da un trozo de queso. Lo que m?s se me queda es su olor a leche y en el paladar el suero cuando lo mastico.?
De El Tuito a Teotihuac?n

Dicen que ?l es el mero, mero del barro. Se llama Fernando Castill?n y aunque la mayor?a de la gente de El Tuito sabe trabajarlo, pocos elaboran figuras prehisp?nicas.

"Comenc? hace siete a?os, hacia tejas. Pero me tom? un curso de barro prehisp?nico y ahora vendo r?plicas en Teotihuacan y en Oaxaca, me las piden mucho cuando son las festividades de la Guelaguetza".

Fernando sonr?e cuando habla, viste pantalones y camisa de algod?n, casi del mismo color que el barro porque dice que cuando se mancha es m?s f?cil disimularlo.?

"Cuando viene los turistas o amigos de Don Tino, les ense?? c?mo trabajar el barro, lo m?s f?cil son las que ya tiene un molde porque tom? el barro en polvo, perfectamente molido y lo amaso con agua hasta que se hace una pasta que luego coloco en el molde y coserlo en el horno".?
Hace desde tinajas hasta incensarios. "Lo que m?s me cuesta trabajo son los dioses, casi tres horas en los detalles, el barro es de tiempo".

Pero ten?amos que aplicar lo aprendido y tratar de hacer alguna figura. Por supuesto que la lecci?n no se acerc? en nada a la de Demi Moore en la pel?cula La Sombra del Amor, pero "moldeamos la torta", como dice Fernando, una t?cnica en la que se debe recatar bien el molde para pulirlo.

Margaritas de gondo

Don Tino dice que nos apuremos, que ya nos est?n esperando en la Hacienda El Divisadero con una margarita de gondo, fruta similar al capul?n.?

La Hacienda tiene 135 a?os y era de los abuelos de su esposa, ahora es un refugio para los visitantes.

Tiene tres habitaciones, la noche cuesta 1,200 pesos e incluye transportaci?n, paseo a la destiler?a donde te ense?an el proceso de la raicilla y un bebida de bienvenida.

"No s?lo de gondo tenemos, son 24 sabores a escoger como el aguacate o el array?n", dice don Tino, quien las prepara y hasta ayuda a sus meseros a servir los platillos, en su restaurantes. Ah?, nos ofrece quesadillas de frijol con queso, tostadas de reques?n y una parrillada de cortes y carnes.

"Ahora s?, viene la digesti?n". Y salimos rumbo a la destiler?a donde nos explica el proceso de la raicilla. "Una vez cortamos una cabeza de maguey que peso 470 kilogramos".?
Desde hace 10 a?os elabora la raicilla y la diferencia con el tequila es la forma en la que se manipulan.?

El tequila es producto del agave azul, y la raicilla es un destilado del agave lechuguilla. Su proceso es sencillo: primero se limpian las pi?as, se tateman, se meten al horno por 48 horas, se extrae el jugo y se fermenta. Durante la producci?n de la raicilla, la hacienda destila hasta 700 litros, se venden botellas en la hacienda con 41? de alcohol y a 400 pesos.

Por los alrededores de la destiler?a hay zarzamoras que don Tino enjuaga y coloca en una base de coco. Sobre ella vierte la raicilla y nos la da a degustar. Su sabor es fuerte pero no quema, no como un tequila.

Regresamos al restaurante de la hacienda donde contemplamos el atardecer, probamos la margarita de array?n y comemos un pl?tano horneado con cerezas, es la manera en que El Tuito, nos despide.


Tags: Tuito, Cabo Corrientes, Jalisco

Publicado por yelapa @ 11:45
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios