La restricción para las operaciones de dólares que impuso la Secretaría de Hacienda como una medida para inhibir el lavado de dinero es uno de los factores que ha contribuido para que las ventas del comercio organizado en Puerto Vallarta se desplomen 15 por ciento durante el primer semestre del año, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de ese destino, Carlos Gerard.
Precisó que la restricción en la divisa está afectando gravemente al destino turístico porque, además, ni las casas de cambio quieren cambiar dólares, tanto a mexicanos como a los extranjeros, reduciendo su consumo.
Consideró que es “totalmente ridículo” que, por un lado, se esté invirtiendo en campañas para promocionar a Puerto Vallarta como destino para turistas y tratar de contrarrestar la imagen negativa de México en el extranjero por los problemas de la inseguridad, y por otra parte se imponen estas reglas que incluso pueden provocar que se cometan abusos.
“De por sí el turista, en estos tiempos difíciles, se la piensa dos veces para gastar porque se ha vuelto más precavido, y con esta restricción se obliga a los turistas a gastar menos dinero en el puerto”, sostuvo.
A pesar de que en el primer semestre de 2010 el destino se ha recuperado ligeramente después de salir del peor año en su historia, hablando en materia económica, dijo que la recuperación ha sido más lenta de lo que se esperaba por la restricción en dólares.
Gerard aseguró que es molesto para los turistas llegar a bancos y casas de cambio y toparse con estas restricciones, además de que hay visitantes que han denunciado que algunos prestadores de servicio han querido abusar. “Hay taxistas que les dicen, sí te acepto tus dólares, pero te lo agarro a diez pesos”, y esto provoca que el turista “sienta que lo están robando y se tiren a la basura” los esfuerzos que se hacen para atraer más visitantes.
Añadió que todos los comercios y prestadores de servicio han resultado afectados, pero sobre todo los negocios que están ubicados a los alrededores del malecón.
Por ello, pidió a las autoridades tener la voluntad política para que se vuelva a retomar esta discusión y se modifiquen las medidas haciendo una diferencia entre las ciudades del centro del país y los destinos turísticos.
A pesar de que todos los negocios de la ciudad se han visto afectados con esta medida, los pequeños prestadores de servicio son los más perjudicados, algunos al perder clientela por no poder recibir más dólares, según dijo el empresario y ex presidente de la Canaco en Puerto Vallarta, Maximiliano Lomelí. “Por supuesto que nos afecta, porque somos el segundo destino turístico más importante del país. Además, los turistas que llegan en un crucero el único recurso que traen consigo son sus dólares y se nos está impidiendo atraer estas divisas”, dijo.
Tras calcular una caída de 15 a 20 por ciento en ingresos por estas medidas, también pidió modificar las restricciones en destinos turísticos, porque en el próximo periodo vacacional de verano la situación se podría complicar más y desalentar la derrama económica de los extranjeros. “Hago un llamado al gobierno federal para que de marcha atrás sobre la captación de divisas, sobre todo en los destinos turísticos donde recibimos cruceros y a nuestros connacionales”, añadió.
La presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el puerto, Margarita Ortiz, criticó esta medida, porque ya comenzó a afectar a las empresas de la entidad.
“Sí nos afecta porque vivimos del turista, ya en estos momentos es un problema, pero todavía nos va a afectar más. No es posible que piensen que el lavado de dinero se detendrá con esta medida”, dijo.